Nueve días de fiesta, calor de julio y mucha calle. Te cuento, desde la farmacia, qué conviene tener a mano para que un pequeño percance no te corte San Fermín — y cuándo es mejor pasarse a consultar.
Por María Aguirre Redondo, farmacéutica titular · Colegiada COFNA Nº 1874 · Iturrama, Pamplona
En resumen: para San Fermín, el botiquín que de verdad usarás cabe en un neceser pequeño: apósitos para ampollas, material de cura, sales de rehidratación, fotoprotector, tu analgésico habitual, algo para el estómago y repelente/postpicaduras. Y lo más importante: hidratarte, descansar y saber que para una urgencia grave está el 112 y, fuera de horario, la farmacia de guardia.
Caminar y estar de pie durante días, muchas veces con calzado que no es el más cómodo, pasa factura. Las ampollas y rozaduras son, con diferencia, lo que más vemos. Lleva apósitos hidrocoloides (los que crean una segunda piel): alivian el dolor al instante y protegen la zona. Si ya tienes una ampolla, lo general es no reventarla; si se rompe sola, límpiala con un antiséptico y cúbrela. Tienes una guía más completa en nuestro artículo de cuidado de los pies en San Fermín.
San Fermín es en julio, y en Pamplona el calor del mediodía aprieta. Con alcohol de por medio, el riesgo de deshidratación sube. Bebe agua aunque no tengas sed, alterna con las bebidas, busca la sombra en las horas centrales y descansa. Si notas mareo, dolor de cabeza, agotamiento o calambres, recupera líquidos y sales con sales de rehidratación oral. Si los síntomas son intensos (confusión, piel muy caliente y seca, desmayo), no esperes: acude a un punto sanitario o llama al 112.
No es solo sentido común: el Plan Nacional frente al Exceso de Temperaturas 2026 del Ministerio de Sanidad, activo del 13 de mayo al 30 de septiembre (y por tanto durante los Sanfermines), recomienda beber agua con frecuencia aunque no se tenga sed, evitar el alcohol, la cafeína y el exceso de azúcar, permanecer en lugares frescos y reducir la actividad física en las horas centrales del día.
Pasarás muchas horas al aire libre. Un fotoprotector de factor alto, aplicado por la mañana y renovado durante el día, evita quemaduras que luego arruinan la fiesta. Si tomas algún medicamento, pregúntame: algunos son fotosensibles y aumentan el riesgo de reacción con el sol. Para después, un aftersun o una crema calmante ayuda a recuperar la piel.
Con aglomeraciones, encierros y prisas, los cortes y contusiones leves son habituales. Un mini kit de cura —antiséptico, gasas, tiritas y apósitos— resuelve lo pequeño. Para un golpe, frío local las primeras horas. Y la regla de siempre: si una herida es profunda, sangra mucho, está muy sucia o no para, hay que verla en un punto sanitario.
Comer a deshoras, el calor y el alcohol revuelven el estómago. Para las molestias digestivas leves, un antiácido o protector gástrico y, sobre todo, hidratación y comida suave. La mejor "cura" para la resaca sigue siendo beber agua antes, durante y después, y descansar. Si hay diarrea, prioriza reponer líquidos y sales.
En verano y de noche aparecen los mosquitos. Un repelente y un producto postpicadura calmante son útiles. Si eres alérgico a las picaduras, lleva siempre lo que te haya pautado tu médico.
Si tomas tratamiento crónico, no lo dejes en casa: llévalo en su envase, con el prospecto, y mantén los horarios aunque cambie tu rutina. Si usas SPD (el pastillero semanal organizado por días que preparamos en la farmacia), te lo dejamos listo para que no falle ninguna toma durante las fiestas.
Pásate por la farmacia en Iturrama (San Juan Bosco 11) y te ayudo a montarlo según lo que necesites. También resuelvo dudas por WhatsApp en horario de farmacia.
Consultar por WhatsApp Farmacia de guardia hoyEsta información es un consejo general de salud y no sustituye la valoración individual de un profesional sanitario. Ante síntomas que te preocupen, consulta con tu médico o farmacéutico. Para una urgencia, llama al 112.